lunes, 5 de diciembre de 2011

No la conozco pero me gusta imaginarla.
Catalina es hermosa por donde la mires, tiene un pelo largo largo y una mirada color miel. Ella trabaja en frente de mi casa; yo salgo, ella entra, yo llego, ella se va. Se viste con polleras que se mueven y sandalias que se atan en las piernas. Siempre está llena de colores y con una sonrisa que atrae todas las atenciones. Me gusta mucho ella, me gusta su caminar, me gusta cuando canta por la calle y cuando mira sin mirar.
La imagino oliendo flores por la calle y alimentando palomas, en un dulce ensamble con la naturaleza. La imagino con voz suave y muy atenta, desprolija, pero sumamente atenta. La pienso cocinando sopas y salsas, y lavando verduras de hoja para hacer ensaladas. La imagino fumando sola y mirando muy fijo a la luna. La imagino leyendo fascinada con poesías. La imagino desnuda, la imagino vistiéndose indecisa. Pienso que se levanta con tiempo pero que el tiempo nunca le alcanza y sale apurada, se despeina y no le importa, nunca se detiene a arreglarse. Ella seguro que no limpia pero seguro que no ensucia.
Catalina es poesía, es arte, es perfección, dulzura, frescura; es todo y no lo es nada. Catalina es viento y es mar, se mueve mucho, se queda quieta. Catalina existe y no existe; no la conozco pero me gusta imaginarla.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Confusión. Confusión acá y allá, verde y violeta, blanco y negro, grises varios. Te quiero, te aprecio, te detesto, te odio y te amo. Qué difícil definirme, me invento a cada momento...
Sucede que los sucesos que suceden me vuelcan, me derriban, me alientan, me inspiran, me alegran y me matan; me reviven, me sorprenden, me liberan y me atan. Sucede que espero que suceda algo, todo el tiempo espero algo, algo distinto, algo nuevo, algo nuevo dentro de lo viejo que sentimos. Sucede que yo espero que suceda que nada de esto hubiera sucedido. Cómo entregarnos si nos desconocemos; cómo amarnos si nos lastimamos; cómo nos reímos si nos lloramos demasiado; cómo abrazarte sino quiero caerme; cómo besarte si te quiero ver lejos; cómo huir si estamos encerrados.